Mauricio pasó a la casa de ella después de terminado el culto; sólo le entregó un documento a su mal amiga Marcela y se suvió en el transporte que la iglesia sirve a los hermanos; al pasar por casa de ella él estaba súper contento debido a que la vería otro día nuevamente…
Él llegó, ella en efecto lo estaba esperando debido a que no podía resolver un problema con una máquina y otros asuntos, él cariñosamente le explico los procedimientos de los asuntos; pero pasado unos 30 minutos llegó el supuesto amante de ella, “Ricardo” un servidor excepcional de la denominada iglesia, llegó con su amigo “Ismael” los dos montaban la misma moto que era del hijastro de “Ricardo”, él desde fuera llamó a Susana, y ella tuvo un tanto de verguenza porque su “otro” enamorado (Mauricio) estaba dentro de la casa, ella salió a la calle a verse con él, eran no más de las 8:45 de la noche, Mauricio se quedó sólo adentro mientras intentaba pasar el mal rato jugando en su celular, Ricardo no estuvo mucho tiempo con ella, pues de todas maneras ella tenía que terminar los trabajos que eran para el siguiente día, entonces Mauricio, ya con el rostro de una indeterminante desepción, no le quedó más orgullo para su inteligencia y decidió irse de la casa de ella, con la mentira de terminar los recuerdos de Escuela Bíblica y terminar de leer el libro de 1 Macabeos de la Biblia Católica…
Se despidió de ella y de la familia muy respetuosamente, y huyó de su tristeza de forma rápida y profesional.
Al llegar al lugar más oscuro de la calle se hechó a llorar; no soportó más la situación; él seguía súper enamorado de Susana, pero le dolía en gran manera que ella esté saliendo con un hombre casado mucho mayor que ella, también se sentía desepcionado de sí mismo porque ella había preferido a Ricardo antes que él, lloró bajo la luna con esa luz tan tormentosa que un solo dedo no puede cubrir, se sintió miserable y defraudado por la vida, él había leído la “Biblia” de principio a fin, pero para su actual problema no econtró satisfactoria solución, no tenía más opción ni solución que llorar y continuar blasfemando el nombre de su creador a quien tanto estima.
Pero el camino hasta su casa llegaba a su fin y ante su familia tenía que aparentar por lo menos cansancio y no desepción, tenía que borrar las lagrimas que salían desde el interior de su corazón, y tenía que evitar que le vieran a los ojos, y tenía que obligar a su alma a sentirse bien, la realidad es que él no sólo estaba enamorado de Susana, él la amaba como jamás había llegado amar a alguien, pero la suerte de éste prójimo era demaciada adversa, más de todas formas él siguió el adverso camino de la soledad, con el fin esperado de ser feliz algún día y de poder olvidar a ese amor que tanto mal le estaba causando por no ser correspondido ya por tercera vez.
(Esto de veras pasó el lunes 25 de febrero de 2008) CVR