Es increhible, la primera vez que fui despreciado pensé que solo era un golpe de mala suerte, o que quizá sucedía siempre la primera vez, pece a eso tuve siempre esperanzas, pero ya la segunda vez que fui despreciado lo pensé detenidamente, y decidí tratar de que no me afectara mucho; aunque las dos veces me afectaron en gran manera; pero ya la tercera vez que fui despreciado me sentí demaciado miserable, sobre todo poque ya conozco a Cristo y lo guardo en mi corazón, ésta vez fue distinto porque tenía un respaldo pece a todo, Sabía que Dios jamás me dejaría sólo y que él me amparaba en todas las buenas intenciones que tenía, así mismo como en la desición preciosa que había elegido, de volver a enamorarme y darme otra oportunidad, pero no fue así, y fui despreciado nuevamente; ahora bien; intenté superarle y lo logré, pero volví a fracasar, y ahora estoy más que convencido que la vida es miserable y más miserable de lo que me pude haber imaginado.
ENAMORARSE
Y no ser correspondido es hecho mierda, vaya si lo sabré yo, me gustaría que todo éste tiempo que ha pasado no hubieran sucedido lo impresindible y miserable de mi vida desgraciada…
Estoy triste, para qué he de negarlo, si casi he perdido todas las ilusiones, mi corazón está súper traicionado, muy desmenuzado, en realidad yo ya no tengo esperanzas alguna, Dios ha de castigarme por blasfemo, pero más me gustaría perder la vida por completo que estar sufriendo en éste maldito y puto avismo de la soledad, la vida puede ser hermosa, depende cómo la quieras ver; pero también puede ser una mierda…
Perdonenme, quisiera ver una palabra de aliento, pero nadie ha podido comprenderme, Dios es testigo. Gracias